CUSCO

Testimonios de 12 campesinas  de Anta entregados a la Comisión de Derechos Humanos del Congreso de la República, al Ministerio de Salud, y la Fiscal de la Nación en Septiembre de 2001. Actualmente reciben capacitación en Derechos Humanos y lideran actividades en sus comunidades, como la Vigilancia Ciudana en salud. Aún esperan Justicia y Verdad.

Testimonios Anta MAMLF  < aquí el pdf con la información completa sobre los 12 testimonios. Movimiento Amplio de Mujeres Linea Fundacional.

 

TESTIMONIO 1
Dolores Quispe Vasquez
Fue operada en la posta medica de Mollepata el 26 de abril de 1997.

– Me buscaron muchas veces para convencerme de operarme. A mi esposo le hicieron
firmar un papel y le dijeron que me van a hacer curar, pero como era analfabeto, no
sabía lo que decía el documento, además amenazaron a mi esposo que si no me
presentaba en la posta, la policía lo llevaría preso a él. Mi esposo de miedo me
obligó a ir.
– Cuando llegamos a la  posta a las 8:00 a.m., me encerraron en un cuarto. Eramos
doce personas y nos llamaban una por una. Cuando me llamaron a mí, me llevaron a
otro cuarto, me pusieron una inyección y me quede dormida. Cuando desperté  no
podía reconocer a nadie y la cabeza me daba vueltas y no podía caminar. Ese día nos
quedamos con las otras mujeres a dormir en la posta.
– Al siguiente día nos llevo la ambulancia hasta medio camino, no podía caminar y
me dolía la barriga.
– Todas las mujeres que nos habíamos aperado le habíamos dejado dinero a la
promotora de salud para que nos vaya a ver y curar a nuestra comunidad. Pasó una
semana y no venía, entonces decidí ir a la posta. La enfermera Elvira me puso una
inyección desinflamante. Ella estaba muy molesta, me quedé coja, tenía dolor de
cabeza, de ovarios y punzadas, después volví a la posta y ella me dijo que me
curaría y que no se lo dijera a nadie. Yo seguía muy mal, entonces mis parientes
tuvieron que llevarme al Cusco para ser atendida por un médico particular.

– Actualmente, tengo mucho dolor, ya no tengo la misma energía de antes para
trabajar y no puedo caminar mucho porque tengo dolor.

TESTIMONIO 2
Paula Huaman Mollehuanca

– En 1997, una enfermera vino a mi casa y me dijo que fuéramos al centro de salud de
Izcuchaca para hacerme ligar. Yo le pregunta que si estaba sana para que me puedan
ligar y ella no respondió nada. Nos convenció a mi esposo y a mí diciendo que
teníamos muchos hijos y que con la ligadura no pasaría nada. Mi esposo y yo
aceptamos y firmamos un papel, pensando que todo estaría bien.  Nunca me hicieron
exámenes previos de ningún tipo.

– Me llevaron al centro médico, habían varias señoras, me amarraron las manos y los
píes en una camilla y luego me colocaron una inyección en el brazo. No recuerdo
nada más porque me quede dormida.

– Cuando desperté las señoras que estaban conmigo en ese cuarto, gritaban y lloraban,
nos llevaron a una ambulancia.  Retorne después de una semana para curarme.
Nunca denuncie lo que me había ocurrido.

– Actualmente, vivo muy mortificada, ya no tengo las fuerzas de antes, no puedo
ayudar a mi esposo y me siento muy débil.

TESTIMONIO 3
Sabina Huilca Cóndor

– Fui a dar a luz a mi última hija, el 25 de agosto de 1996. No recuerdo el nombre de
los médicos ni las enfermeras, pero sin embargo, los conozco.  Los médicos decían
que mi hija venía de pie y por esa razón debían de llevarme al hospital de Cusco. Me
llevaron en la ambulancia para la que mi esposo pagó el petróleo. En el camino al
hospital, mi bebe nació, entonces retornamos al centro médico de Izcuchaca.

– Durante el camino de regreso, mi esposo fue convencido por los doctores,  para que
me ligue, con el argumento que si volvía a salir embarazada podía morirme.

– Cuando llegué al centro médico, me bañaron con una manguera y con agua fría. Me
puse a llorar y le dije a la enfermera que no quería operarme. No le importó y me
cambiaron de ropa. Para esto a mi esposo ya le habían hecho firmar un papel.

– Me llevaron al cuarto, me pusieron una inyección y me quede dormida. Cuando
desperté, me estaban cociendo, me dolía mucho y me puse a gritar. El doctor no me
hacía caso igual seguía cociendo sin reparar en mis gritos.  Ya en la tarde del mismo
día que me operaron me mandaron a mi casa y me tuve que ir por mi cuenta, antes
de salir me hicieron firmar un papel.

– Después que me operaron estuve con fiebre, porque tenía infección. Solamente me
dieron “Mejoral”. Más de un mes estuve en cama, sin fuerzas para reintegrarme a
mis actividades diarias.

– Nunca recibí atención medica de los doctores que me operaron, no quiero recordar
lo que m pasó porque me pongo muy mal. Defensoría de Cusco.

TESTIMONIO 4
Felipa Cusí Cóndor

– Al día siguiente a las 7:00 a.m. me recogió la ambulancia, ya estaban las tres
mujeres allí y fuimos a la posta de Izcuchaca, con la enfermera Julia.  Cuando llegué
a la posta ya estaban como diez mujeres operadas en camillas.

– A nosotras nos cambiaron de ropa y nos llevaron al patio de la posta para esperar,
luego llamaron a Valentina.   No firmamos nada, solo recuerdo al doctor
Washington Ortíz.

– Luego de un rato me llamaron, me pusieron en la camilla y los médicos hablaban en
español, yo no entendía nada. Me hicieron análisis de orina y el resultado fue que no
tenía nada.

– Me colocaron tres ampollas a la vena y me quede dormida, luego no recuerdo nada
más, finalmente me operaron el 29 de Junio de 1997 a las 11:00 a.m.
aproximadamente.  Como a las cuatro de la tarde, desperté, pero no recordaba nada,
nos condujeron a la ambulancia con las otras mujeres. A mí me dejaron en la puerta
de mi casa y me dieron 12 pastillas. A ellas las dejaron en la carretera. Al tercer día
de operada fui a la posta, porque la herida estaba infectada, allí me curaron.
Después de ocho días volví a ir nuevamente a la posta porque tenía erupciones en la
herida. Me recetaron pastillas e inyecciones para que las compre.

– Nunca más volví a la posta, porque me atendían mal.  Yo denuncié mi caso a la
Fiscalía de Anta. El fiscal me mandó llamar tres veces con policías para dar mis
testimonios, siempre utilizando la fuerza. Yo tenía mucho miedo porque el doctor.
Washington me presionaba y me seguía. El nombre del Fiscal es Mario (Fiscal –
Anta)no recuerdo su apellido. Mi caso también está en la Defensoría.

TESTIMONIO 5
Carmen Mayhua Pimentel

– Fui operada a los 28 años de edad, el 11 de noviembre de 1997, en el centro de salud
de Limatambo.

– Las enfermeras del centro de salud llegaron a la comunidad de Mollepata, en el
momento en el que se desarrollaba una asamblea comunal. Allí informaron sobre la
ligadura a nuestros esposos.

– Al día siguiente me fue a buscar a mi casa la obstetriz Elvira, con la promotora de
salud de la comunidad de Santiago de Pupuja, la Sra. Rina Añanca. Me
convencieron para operarme y junto con otras 07 mujeres no llevaron en ambulancia
a la posta de Limatambo. Allí estaba, Mery Velasque, Emilia Villalba, Luz Marina
Almiron, entre otras.

– En la posta nos cambiaron de ropa a todas las mujeres, no nos preguntaron nada y
no nos hicieron exámenes de ningún tipo.

– Me pusieron en la camilla y me llevaron a otro cuarto. Allí me pusieron una
inyección, me operaron y dormí en la posta. Al siguiente día a las 7.00 a.m. me
llevaron a mi casa en la  ambulancia con las otras mujeres.

– Después de 08 días volví a la posta, porque me sentía mal y me dieron dos pastillas
nada más.

– No volví nunca más al centro de salud, porque siempre me atendían mal, de otro
lado nunca denuncié.

– Yo no sabía como eran estas operaciones.

TESTIMONIO 6
Aurelia Cusi Labra

– Fui operada en el centro de salud de Anta en marzo de 1998, por el doctor
Washington Ortíz.

– Estaba dando a luz en mi casa, y mi esposo fue al centro de salud de Anta para que
venga la enfermera a darme atención medica. Cuando la enfermera vino a mi casa
me dijo que no me cuide con pastillas ni inyecciones porque eso hacía daño y me
dijo que la ligadura, era el mejor método y que debía operarme.

– Yo me negué a operarme y la enfermera vino tres veces para insistirme. Me dijo que
todo resultaría bien, que era gratis, que tendría medicamentos y atención;  así me
convencieron, hicieron firmar a mi esposo y me operaron, con anestesia general.

– Después de operada ese mismo día me mandaron a la casa.

– Durante un mes estuve mal en cama con mucho dolor y sin poder hacer mis cosas.
Cuando fui a mi control, el médico dijo que yo estaba bien.

– Nunca más regresé a la posta.

TESTIMONIO 7
Mery Velasque Delgado

– Me operaron el 12 de noviembre de 1997 en la posta de salud de Limatambo,
cuando tenía 22 años en circunstancias cuando iba al chequeo de mi hijo menor. La
obstetriz Elvira no sé su apellido, me convenció.
– En la asamblea comunal llegaron las enfermeras de la posta de salud de Limatambo
informando sobre ligadura. Hicieron firmar a varios hombres, dentro de ellos a mi
esposo. Yo nunca firmé ninguna autorización
– El día de la cita acudí a la posta. Ahí se encontraban 7 mujeres de Santiago de
Pupuja y Mollepata. Nos subieron a una ambulancia para trasladarnos a la posta de
Limatambo. Ahí había colchones en el suelo. Nos hicieron cambiar de ropa.
Llamaron de una por una.
– Antes de la operación no me preguntaron sobre si tenía alguna enfermedad y no me
sacaron análisis de sangre u orina. Ese día dormí en el centro de salud. Al día
siguiente, sobre colchones dentro de la ambulancia nos regresaron a la casa.
– A los 3 días regresé para que me retiren los puntos. Me limpiaron solamente. A mi
hermana menor también la operaron a los 20 años cuando t- No he presentado denuncia sobre mi caso.

TESTIMONIO 8
Demetria Molina Huillca

– Fui operada en noviembre de 1997 en el centro de salud de Izcuchacca.
– El día que fue al control de su último bebé la enfermera encargada me indicó que
tenía que ligarme. Me negué porque sólo tenía 25 años. Recuerdo que el médico del
centro era Washington Ortiz.
– Al día siguiente citaron a mi esposo para darle información. Le dijeron que era
gratis, sencillo y que no pasaría nada.
– Dos días después me acerqué a la posta de Huayacoccha para ser conducida en moto
al centro de salud de Izcuchacca. M acompañaban varias mujeres de Huayacoccha y
Chacan.
– Ahí nos cambiaron de ropa y nos hicieron formar cola en el patio.
– Desperté cuando ya estaba operada.
– Antes de salir del centro de salud,  nos hicieron que firmemos a mí y a mi esposo.
– Antes de la operación no me hicieron ninguna prueba de riesgo quirúrgico.
– Inmediatamente luego de operada me trasladaron en ambulancia a mi casa. Las otras
mujeres regresaron a pie.
– No he presentado denuncia alguna.

TESTIMONIO 9
Vicentina Usca Ccopa

– Me operaron en el centro de salud de Limatambo el 23 de setiembre de 1996.
– Di a luz el 17 de setiembre de 1996 al último de mis hijos. Me  atendió la enfermera
Julia Paliza.
– Inmediatamente después de dar a luz, otro grupo de enfermeras me dijeron que ya
tenía que regresar a mi casa y que era excesivo el número de hijos y que sería mejor
que me ligara.
– El 23 de setiembre a las 6 de la mañana regrese a la posta. Ahí me convencieron a
mí y a mi esposo. Los dos firmamos la autorización
– Ese mismo día me operaron.
– Calculo que la operación terminó alrededor de las 3 de la tarde. Me trasladaron a mi
casa en una ambulancia aproximadamente a las 5 de la tarde.
– Me dijeron que regrese a los 8 días. Sin embargo, yo regreso a los 4 días porque me
sentía mal.  El diagnóstico fue infección. Las enfermeras me indicaron que tenía que
atenderme en el Cusco en el hospital Antonio Lorena.
– En este hospital el médico me recetó pastillas por 1 semana.
– Cada año tengo tratamiento porque dicen que mi diagnóstico es infección urinaria.
– Sufro de descensos amarillentos. Hace 6 meses que no voy a la posta porque las
enfermeras ya no me quieren atender.

TESTIMONIO 10
Venancia Titto Quispe

– Di a luz el 21 de setiembre a mi último hijo. La enfermera que me atendió me dijo
que tenía muchos hijos y que tenía que ligarme.
– Al día siguiente, cuando estaba por salir de alta, insistieron para que me ligara.
– Pese a que me negué porque tenía miedo a que me hicieran daño, no me hicieron
caso y me llevaron en una camilla a otra sala. Me inyectaron y me quede dormida.
– Al despertar dolorida. Pregunté a mi esposo qué me había pasado. Mi esposo me
dijo que me habían ligado y que había firmado un papel.
– No recuerda como se llaman los que me operaron.
– Descansé toda la tarde en el centro de salud. Y luego me llevaron a mi casa en
ambulancia.
– No me dijeron como cuidarme y cuándo tenía que volver para controlarme.
– Después de 3 semanas, la herida se me abrió. Sangraba por la herida y regresé al
centro de salud.
– Ahí me dijeron que sólo tenía que curarme. La herida demoró en sanar.
– Regresé al centro de salud porque me sentí mal. Ahí me dijeron que tenía una herida
en el útero. Me hicieron comprar inyecciones. No me cauterizaron. Me dijeron que
tenía que volver para colocarme otra inyección. Cuando regresé la inyección que
había comprado y dejado, se había perdido.
– Mi esposo es inválido.
– Me sometí a un examen de papanicolau en Izcuchacca, pero nunca me dieron el
resultado.

TESTIMONIO 11
Florencia Huayllas Vásquez

– Fui operada en 1997. No recuerdo del mes.
– Dos años antes de la operación yo ya  tenía diagnóstico de anemia a lo que se
agregaba una tos persistente.
– Yo usaba para cuidarme una T de cobre.
– En mayo de 1997 recibí la visita de la enfermera Julia (no recuerdo el apellido)
quien ya me había buscado muchas veces.
– Mi esposo se niega a recibir a la enfermera pues ya había escuchado en la calle que
cortaban a las mujeres para que no tuvieran hijos.
– Sin embargo, 2 enfermeras me ubicaron y envuelta en una frazada y diciendo que
me iban a poner inyecciones para la anemia, me llevaron a la posta.
– Cuando llegué a la posta, me dijeron que para evitar que tenga hijos con anemia, me
iban a ligar pues así me iba a curar.
– Asustada quise escapar. Pero lograron meterme en una sala. Me acostaron en el piso
atada por las manos.
– Había otras señoras que tiradas sobre el piso me decían que para qué había ido pues
me iban a cortar también.
– Dentro de estas mujeres distinguí a la hija de Anselma Sani de Sauceda a la que en
ese momento la estaban forzando y atando de las manos.
– Pedí que no me cortaran pues tenía la T de cobre. Me contestaron que me la sacarían
y que no pasaría nada. Y que además mi esposo había firmado y que la operación
sólo duraría un año.
– Sin darme cuenta me quedé dormida.
– Cuando despertó era aproximadamente la medianoche (recuerda que cuando llegué a
la posta eran las 8 de la mañana).
– Pese a la hora, me llevaron a mi casa en una carretilla, con mucho dolor.
– Estuve en cama 2 semanas.
– Se me inflama cuando tengo relaciones sexuales.
– Mi marido terminó separándose de mí.

TESTIMONIO 12
Hilaria Huamán Huillca

– Di a luz en el centro de salud de Izcuchacca. De ala en casa, comencé a sangrar.
Tuve que regresar al centro de salud.
– Al revisarme, el médico vio que habían olvidado 4 gasas.
– Al sacarlas y sin consultarme fui operada en el centro de salud de Izcuchacca el 25
de junio de 1997.
– No firmé ningún documento.
– Sólo me enteré que había sido operada en el mismo momento en que sacaban las
gasas que se habían olvidado dentro de mi cuerpo.
– Siempre tengo dolores en el cuerpo. Y abundante sangrado.

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